Una obra íntima que se despliega sobre una mesa-escenario. Una fábula contemporánea que nos habla de la importancia de defender nuestra identidad como seres únicos e irrepetibles, habitantes de un planeta que debemos proteger.
Mientras un oso dormía apaciblemente en su cueva, el mundo a su alrededor cambió para siempre: una fábrica se construyó arrasando con todo el bosque. Al despertar, el animal se encuentra en medio del patio de la gran fábrica, donde los hombres, con astucia, lo convencen de que no es un oso y lo fuerzan a convertirse en un obrero más, hasta hacerle perder por completo su verdadera esencia.