"Antes no teníamos homicidios a plena luz del día, en verano frente a la playa"

Raúl Arancibia, fiscal regional de Tarapacá, vinculó el aumento de la criminalidad con el desborde de la migración.   «Sí, están ligados. Ha habido un cambio en la criminalidad en los últimos años, producto de esto tenemos delitos nuevos que nosotros no conocíamos.  La extorsión, el sicariato, los préstamos llamados de gota a gota, secuestros y cosas a las que no estábamos acostumbrados.  También ha habido una mayor violencia, pero muy fuerte en los hechos criminales que han ocurrido.  En homicidios, verdaderas ejecuciones donde a una persona le pegan en la cara seis, siete balazos, a otro le cortan un dedo y todo esto es filmado».

Durante una entrevista radial emitida el 3 de junio de 2022, el fiscal regional de Tarapacá también se refirió al homicidio de un joven pescador desaparecido desde Alto Hospicio.  «No se ha encontrado el cuerpo, pero  un homicidio claramente filmado.  Un joven que estaba desaparecido desde el 17 de mayo, ciudadano chileno.  Hay una filmación clarísima en la noche, pero iluminada la persona, que está sentada en una piedra y se ve en la cámara una mano con un revolver que le pega un disparo en la cabeza».

"Tenemos una frontera absolutamente vulnerable"

Según expuso el fiscal Arancibia, hay datos objetivos que ratifican la relación entre criminalidad y migración en Tarapacá.  «Por ejemplo, los homicidios.  Tenemos un porcentaje de 30% de imputados conocidos, vinculados a homicidios como autores, y una cantidad similar como víctimas, todos extranjeros.  Aquí tenemos que distinguir, hay homicidios que son pasionales, por relaciones personales que no están vinculados al crimen organizado.  Pero el homicidio intencional, premeditado, por ajuste de cuentas o por rivalidades, ese sí está vinculado y la mayoría de los homicidios que tenemos son precisamente de aquellos».

Asimismo, el fiscal regional indicó que la zona norte de Chile ofrece atractivas particularidades a las organizaciones criminales.  «Tenemos una frontera absolutamente vulnerable, muy difícil de controlar, con un país vecino que es una de los principales productores de droga del mundo, donde llegan los vehículos robados en Santiago.  Hemos descubierto aquí muchos de los vehículos valiosos que han sido robados en portonazos o encerronas en Santiago, pasan por la frontera a Bolivia y son transados por droga o por armas.  Tenemos el tema de la migración descontrolada, sin un registro real y eficaz de las personas que ingresan.  Tenemos un enorme comercio con los países vecinos, lo que genera un gran flujo de dinero.  Bueno, todo lo que usted se puede imaginar ocurre aquí». 

CRIMEN LATINOAMERICANO

Arancibia, abogado de la universidad de Chile, asumió como fiscal regional de Tarapacá en el mes de febrero de 2016.  Actualmente, identifica un «problema serio de control territorial».  Según explicó, existen distintas bandas especializadas.  «Hay bandas criminales colombianas que están dedicadas fundamentalmente a la internación de droga.  Pero las bandas que hemos conocido como las venezolanas, hay mucho homicidio de parte de ellos, mucho control territorial.  Se apoderan de sectores muy vulnerables de la zona, como tomas en el sector de Alto Hospicio donde ellos van controlándolo todo».

En ese sentido, explicó que  «tenemos muchas dificultades hoy día para poder llevar a cabo un juicio oral contra una banda como esta, porque la gente tiene temor, no quieren declarar los testigos, nadie quiere vincularse a este problema».

"Las bandas chilenas, desgraciadamente, se han tenido que poner a la altura del grado de violencia que ejercen los extranjeros".

Durante la conversación al aire, Raúl Arancibia complementó que en la zona norte existen «armas de distinto calibre, muy poderosas y todas vienen de contrabando.  Hemos tenido internación de armas a través del puerto de Iquique, armas nuevas, ametralladoras dentro de autos, en containers que venían desde Estados Unidos, no sabemos con qué destino exacto pero sí destinadas a la Zona Franca de Iquique, entonces debemos suponer que parte de esas armas iba a quedar en la zona».

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